Mota del Cuervo, no es, ni puede ser, el lugar de don Quijote de la Mancha

En esta pasada feria de FITUR, dentro del día de Cuenca, la ciudad de Mota del Cuervo también presentó en el stand de Castilla-La Mancha sus atractivos turísticos, y con buen criterio amenizó a los presentes con una representación del momento en el que es armado caballero don Quijote en una venta.

Esta aventura, la enmarcó Cervantes en el término municipal de Mota del Cuervo, en el topónimo cercano a la entonces villa conocido como Manjavacas, como así puse por primera vez en el mapa cervantino de La Mancha en Mi vecino Alonso, publicado en 2010. Hasta entonces, la venta de Puerto Lápice o la de Las Motillas, entre Alcázar de San Juan y Manzanares, fueron las ventas propuestas por diferentes autores.

En este acto también se presentaron dos publicaciones muy relacionadas con Mota del Cuervo:

Manjavacas, la Venta del Caballero. De los autores Isabel Sánchez y Francisco J. Escudero.

Lo que Cervantes calló. Del autor José M. González.

La primera publicación recoge, entre otras muy interesantes averiguaciones sobre esta venta, el hallazgo arqueológico de la propia venta, situada “en el sitio que llaman Manjabacas que está a la mano izquierda del camino que llevan desde la Villa de las Mesas a la de el Toboso…” (Descripción de la encomienda de la villa de Socuéllamos en la Orden de Santiago, 1738), pág. 118.

Que la venta situada en la zona de Manjavacas fue en la que Cervantes quiso llevar a don Quijote en su primera aventura y ser armado caballero, es una realidad geográfica que además cumple con todas las variables geográficas descritas por el autor, especialmente el encontrase en el camino de Toledo a Murcia.

La segunda publicación, Lo que Cervantes calló, presenta a Mota del Cuervo como el “Lugar de don Quijote”. Está editado muy recientemente, y espero tenerlo en mis manos para poder entender como el autor ha llegado a esta conclusión.

Desde que se publica el Quijote, y especialmente su segunda parte, de la que estamos celebrando este año 2015 su cuarto siglo, muchos han sido los lugares que han tratado de hacer vecino suyo a don Quijote. Y no les falta el derecho a ello, pues el propio Cervantes, consciente de lo que hacía al ocultar su nombre, ya presentía la disputa entre los lugares manchegos:

“Este fin tuvo el Ingenioso Hidalgo de la Mancha, cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo” (II P, Cap LXXIV)

Leído esto en el final de la obra, unos autores creen ver representados a todos los lugares de la Mancha, de la Mancha del siglo XVI-XVII, como el lugar del hidalgo manchego. Y otros, entre los que me encuentro, defendemos que es posible determinar geográficamente este lugar, teniendo en cuenta “todas” las variables geográficas y consideraciones que sobre el lugar nos deja Cervantes a lo largo de la obra.

Algunos autores han pretendido ver en un lugar concreto el de don Quijote, teniendo en cuenta que una parte u otra del Quijote concuerda con sus pretensiones, “olvidando” o “manipulando” el texto de Cervantes si es necesario para su interés.

No sé si será este el caso de José Manuel González, pero sin entrar en muchos detalles, pues aún no he leído Lo que Cervantes calló, parece muy poco probable que haya tenido en cuenta “todo” lo escrito por Cervantes en el Quijote, para llegar a esta conclusión.

Mota del Cuervo, no es, ni puede ser, el Lugar de don Quijote, al menos, por las siguientes variables geográficas o descripciones del lugar:

1º. Por distancias a El Toboso y a los molinos de Campo de Criptana.

El Toboso, lugar de Dulcinea, debe de estar cerca del Lugar de don Quijote, “… y fue a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo, había una moza labradora de muy buen parecer de quien él un tiempo anduvo enamorado”. O como Sancho pensaba, “… nunca tal nombre, ni tal Princesa, había llegado jamás a su noticia, aunque vivía tan cerca del Toboso”.

Pero para que no quedase duda de lo que podemos entender como “cerca” o “tan cerca”, adverbios de lugar sin determinación, Cervantes nos deja el tiempo que don Quijote y Sancho pensaban tardar en recorrer esa distancia que separa ambos lugares, si la luz de la luna les hubiese dejado cabalgar, una noche. Don Quijote y Sancho salen al anochecer de su pueblo en dirección a El Toboso, cuando Sansón Carrasco se despide de ellos habiendo caminado con ellos una media legua. Ya solos, de noche ya, dice don Quijote a Sancho: “Sancho amigo, la noche se nos va entrando a más andar, y con más escuridad, de la que habíamos menester, para alcanzar a ver con el día al Toboso, …”

Una jornada nocturna, de Rocinante, separa ambos lugares tan cercanos. Teniendo en cuenta la velocidad de marcha de Rocinante, la mitad de un caballo normal, en una noche o en una jornada, llegan al día siguiente por la tarde según nos describe el narrador, la distancia que separa el lugar de don Quijote con El Toboso es de unas cuatro a cinco leguas, entre veinticuatro a treinta kilómetros.

Otro lugar mucho más cercano al lugar de don Quijote son los cerros de Campo de Criptana, donde en su segunda salida de su pueblo entabla la batalla contra ellos. Campo de Criptana no es nombrado literalmente en el Quijote, pero en aquella época era el único lugar de la Mancha que contaba con tantos molinos como nos describe Cervantes, “… en esto descubrieron treinta, o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo…”. A estos molinos llega don Quijote después de salir en mitad de una noche de Agosto de su pueblo para así no ser visto, junto con su vecino Sancho convertido en su escudero. Y llegan a ellos justo al cuando amanece el día.

Como mucho, habrían cabalgado, al paso de Rocinante, media jornada de noche. Entre dos a cuatro horas, una o dos leguas como máximo, entre seis y doce kilómetros.

c1

Y en este plano están las distancias reales que separa Mota del Cuervo de ambos lugares.

La distancia cervantina del Lugar de don Quijote con respecto a El Toboso es de unos 24-30 km, y la distancia que separa, en linea recta a Mota del Cuervo de El Toboso es de unos 11 km.

La distancia cervantina del Lugar de don Quijote con los molinos  de Campo de Criptana es de 6-12 km, y la distancia que separa a Mota del Cuervo de estos molinos de viento es de unos 24 km.

Completamente al revés de lo que Cervantes nos indica en el Quijote.

2º. Situación del lugar de don Quijote en el camino de Toledo a Murcia. Encuentro con los mercaderes toledanos.

No sabemos dónde sitúa el señor González la venta donde es armado caballero don Quijote, pero parece que en Manjavacas no. Sin tener en cuenta esto, pues no está literalmente así definido en el Quijote, cuando regresa a su casa, después de ser armado caballero en una venta, y después de la aventura con el pastor Andresillo y su amo Juan Haldudo, vecino de Quintanar, llega a un cruce de caminos y deja a Rocinante que siga por donde él quiera, que como él mismo don Quijote esperaba fue en dirección a su cuadra, a su casa.  “… Y habiendo andado como dos millas, descubrió don Quijote un gran tropel de gente, que, como después se supo, eran unos mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia…”. Cervantes nos deja aquí uno de los datos más importantes para definir la situación de don Quijote en aquella Mancha. Estaba don Quijote cerca de El Toboso, en el camino de Toledo a Murcia y llevaba nuestro hidalgo dirección al Oeste, hacia Toledo. Es como se encuentra de frente con estos mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia.

Don Quijote en su primera salida de su casa fue a la venta donde fue armado caballero siguiendo el camino y sentido de Toledo a Murcia y es en su regreso, por el mismo camino, cuando se encuentra de frente con los mercaderes y sus mozos, de los que llevó no muy buen recuerdo.

Plano del camino de Toledo a Murcia publicado en Mi vecino Alonso

Plano del camino de Toledo a Murcia publicado en Mi vecino Alonso

Es evidente, y aceptado por todos, que don Quijote en su primera salida sale de su pueblo en dirección Este, hacia Murcia, para llegar al final del día a la venta donde es armado caballero.

El mismo camino que llevó al principio de su segunda salida, “… acertó don Quijote a tomar la misma derrota y camino que el que él había tomado en su primer viaje …” , para al amanecer descubrir los molinos de Campo de Criptana.

Es por lo tanto lógico pensar, que el lugar de don Quijote tiene que estar al Oeste de Campo de Criptana, llevando en sus dos primeras salidas de su casa la misma dirección que los mercaderes toledanos llevaban, de Oeste a Este, de Toledo a Murcia, para que en su regreso de la venta se encontrase de frente con ellos, tal y como describe Cervantes.

c4Como vemos en este plano, si esta es la dirección que llevaban los mercaderes toledanos, de Oeste a Este, por el camino de Toledo a Murcia, volviendo don Quijote por el mismo camino a su casa, desde la venta cervantina donde acababa de ser nombrado caballero a Mota del Cuervo, nunca se encontraría de frente con ellos, tal y como describe Cervantes.

  1. El lugar de don Quijote no tenía molinos de viento en la época de la escritura del Quijote.

“Y quiso la suerte que, cuando llegó a este verso, acertó a pasar por allí un labrador de su mesmo lugar y vecino suyo, que venía de llevar una carga de trigo al molino”. Este vecino suyo, Pedro Alonso de nombre, volvía a su casa desde un lugar que contaba con molino, y en la época del año en la que ocurría esto, verano, los ríos de esta zona estaban secos, por lo que el molino al que se refiere el narrador es un molino de viento. No contando su lugar con molinos de viento, el vecino de don Quijote tiene que desplazarse a los lugares cercanos a llevar su carga de trigo para ser molido.

Y tampoco conocía estos nuevos artilugios el propio don Quijote. Es su nuevo escudero y agricultor a jornal, su vecino Sancho Panza, quien le diga que lo que está viendo no son gigantes moviendo sus brazos, sino molinos de viento que utiliza la fuerza del viento para mover sus aspas y estas mover la piedra del molino:

Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se aparecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino…”

Mota del Cuervo en las respuestas dadas en 1575 a las Relaciones de Felipe II no contesta tener molinos de viento en su término, pero en las visitas a los pueblos de la Orden de Santiago realizadas entre los años 1603 y 1605, en la que hacen a Mota del Cuervo dejan anotados los rendimientos de cada molino de viento, evidenciándose su existencia y de ser varios los ya construidos. hay que tener en cuenta que esto se escribía en el mismo tiempo que Cervantes estaba escribiendo la primera parte del Quijote, donde aparece esta batalla contra los molinos de viento:

“Sobre cada molino de viento en cada un año dos fanegas de trigo de los que tienen en la dicha villa y su término los vecinos della”. (AHN, OM, L.6, 676)

Por lo tanto tampoco cumple esta condición de no tener molinos de viento Mota del Cuervo para ser el Lugar de don Quijote.

Mota del Cuervo se encuentra en la zona cervantina donde está el Lugar de don Quijote, sin duda alguna. Está en la parte de la Mancha por donde pasa el camino de Toledo a Murcia y en el entorno de los lugares nombrados en el Quijote cercanos al pueblo de don Quijote, como Quintanar, El Toboso, Tembleque y Puerto Lápice, sin olvidar a Campo de Criptana que, sin ser nombrado expresamente, es el lugar donde Cervantes enmarcó la famosa batalla contra sus molinos de viento.

Y Mota del Cuervo es un lugar muy cervantino, pues desde que se publicó, en  Mi vecino Alonso (2010), que la venta que existió en Manjavacas es la venta donde fue armado caballero don Quijote, es tenida ya en cuenta en el nuevo mapa del Quijote.

Pero, Mota del Cuervo no es, ni puede ser, el Lugar de don Quijote.

En este artículo expongo algunas de las razones geográficas o descriptivas que desestiman a Mota del Cuervo para ser el Lugar de don Quijote. Después de leer con atención  Lo que Cervantes calló podré aceptar o discutir lo que su autor expone para llegar a esta hipótesis defendida por él. 

                                          Luis M. Román Alhambra

        

 

 

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7 respuestas a Mota del Cuervo, no es, ni puede ser, el lugar de don Quijote de la Mancha

  1. Pingback: Mota del Cuervo, no es, ni puede ser, el lugar de don Quijote de la Mancha | Cosas de Alcázar de San Juan

  2. Odiseo dijo:

    Hola,
    si todavía no ha leído el libro de José Manuel González en el que defiende La Mota como el lugar de Don Quijote, quizá le interese ir leyendo el siguiente artículo escrito por el mismo autor:

    http://www.mota-del-cuervo.com/historia/articulo_mota_es_el_lugar.asp

    Supongo que en el libro expondrá los mismos argumentos que en el artículo, con explicaciones más extendidas.

    Saludos.

    • Tras indagar en la obra cervantina, he constatado las frecuentes repeticiones que Cervantes refleja en sus obras, especialmente en las dos últimas: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” y “Los trabajos de Persiles y Segismunda”. En ambas Cervantes habla de “Ese lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiere acordarse”. Es precisamente en su obra póstuma de “El Persiles” donde Cervantes arroja una pista fehaciente del lugar al que se refería, al situar a unos peregrinos que procedían desde Guadalupe y que llegan a Quintanar de la Orden, por aquel entonces capital del Común de la Mancha y un pueblo colindante con El Toboso.
      Una vez en Quintanar, dirige Cervantes a esos peregrinos hacia Valencia, y es en el siguiente pueblo, cuando vuelve a decir aquello de que “llegan a un lugar, no muy pequeño ni muy grande, de cuyo nombre no me acuerdo”. Es posible, asegura este investigador, que Cervantes no quisiera acordarse, pero la geografía se obstina en llamar al siguiente pueblo desde Quintanar hacia Valencia, como Mota del Cuervo, donde nuestro célebre escritor pudo ejercer como alcabalero en su Tercia Real. Nuestro más afamado cervantista, Luis Astrana Marín (1889-1959) también reconoció, en su momento, a Mota del Cuervo como ese lugar que Cervantes refiere en su obra póstuma.
      Partiendo de esta premisa, las coincidencias son aplastantes: En ese siguiente pueblo, Cervantes hace ir a unos personajes hacia Valencia y otros hacia Cartagena… que recuerdan a otros que en el Quijote, también llegan a un lugar muy pasajero en el que se bifurcan dos caminos, uno hacia Valencia y otro hacia Cartagena. Estas coincidencias y otras muchas, como que Cervantes conocía a un Alcaide de Mota del Cuervo, a la sazón hijo del Oidor de Indias que negara el ansiado pase a las Indias del Manco de Lepanto, han sido recogidas, tras dos años de investigación, en mi libro “Lo que Cervantes calló” (Editorial Cultiva Libros) de reciente aparición. En él, señalo además muchos de los enigmas que Cervantes nos dejó y llega a conclusiones como que, ese Juan Haldudo que apaleaba a su criado Andrés en el Quijote, era un personaje real nacido en Mota del Cuervo, para lo que aporta datos recogidos en las visitas de la Orden de Santiago. En este libro fijo otros parajes, lugares, caminos reales que aparecen en el Quijote, y llego a conclusiones con las que me atrevo a rebatir las teorías de reputados cervantistas, desde Azorín en su “Ruta de Don Quijote” (1905) a los últimos investigadores que han llegado a conclusiones imposibles a la hora de fijar el “Lugar de la Mancha”, como Argamasilla de Alba, Villanueva de los Infantes o últimamente Alcázar de San Juan, poblaciones que ni siquiera pertenecían en tiempos de Cervantes a la denostada Mancha, que solo la componían 22 pueblos. Lo que se dio en llamar la Mancha Santiaguista.

    • La principal objeción que pongo a la candidatura de Alcázar de San Juan como “el Lugar de la Mancha” es que nuestro amigo Luis Miguel Román, no explica convenientemente la segunda salida del Quijote desde su lugar (suponiendo que fuera Alcázar de San Juan), cuando por la noche, se dirigen a Puerto Lápice y antes se topan con los molinos de Campo de Criptana, ya que este trazado resulta incongruente, desde una perspectiva topográfica, con lo que dice Cervantes, ya que ambos lugares (Puerto Lápice y Campo de Criptana) se encuentran diametralmente opuestos saliendo desde Alcázar.

      Según esta teoría, el hidalgo y su escudero primero van a Campo de Criptana, luego vuelven sobre su propio camino, pasando de nuevo por Alcázar de San Juan, para dirigirse posteriormente a Puerto Lápice. Contradiciendo así a lo que Cervantes describe.

      Hay otras muchas razones que detallo en mi libro “LO QUE CERVANTES CALLÓ” de Editorial Cultiva Libros.

      • Odiseo dijo:

        Hola,
        en mi opinión cualquiera de las objeciones que se pongan a cualquier pueblo de la Mancha son válidas. Por ejemplo, Mota del Cuervo no cumple con los requisitos que el señor Román señala acerca de la descripción cervantina del camino de Toledo a Murcia. Por otro lado, Alcázar de San Juan tampoco puede ser el lugar de Don Quijote porque no forma parte del antiguo territorio del Común de la Mancha (aunque por muy poco), aparte de la objeción de su situación respecto de Campo de Criptana y Puerto Lápice que yo mismo señalé en otro comentario de este blog. Y si analizáramos todos los pueblos de la Mancha, nos encontraríamos con que siempre habría alguna referencia geográfica de Cervantes en el Quijote que no cuadraría con el lugar candidato que se propusiera. Por estas y otras razones creo yo que el pueblo de don Quijote es imaginario y lo único que se puede precisar es que su situación ficticia estaría en algún descampado cercano a El Toboso, Alcázar de San Juan, Quintanar y Mota del Cuervo, sin que se pueda concretar más.

        Y aunque esto entra ya en el terreno de la especulación, me atrevería a afirmar que si Cervantes le hubiese puesto un nombre al imaginario lugar de don Quijote, lo habría llamado “Argamasilla de la Mancha” como hizo el anónimo autor del Quijote de Avellaneda (por la referencia a los también imaginarios académicos del final de la primera parte que componían poemas satíricos a la memoria de don Quijote), pero sin confundirlo con los pueblos reales de Argamasilla de Alba o Argamasilla de Calatrava que no formaban parte de la Mancha en aquel entonces. Pero Cervantes decidió omitirlo para dar juego a la trama de su novela y de paso, para que en el mundo real los manchegos se divirtieran haciendo interesante investigaciones sobre la geografía y la historia de la Mancha tratando de localizar este lugar imaginario.

  3. Luis Migiel Román Alhambra dijo:

    Después de leer LO QUE CERVANTES CALLÓ, estoy preparando unos comentarios teniendo en cuenta lo que José Manuel nos ha querido explicar sobre su hipótesis sobre Mota del Cuervo como Lugar de don Quijote. En unos días lo podré terminar, mi tiempo es ahora muy escaso para mi gran afición, la lectura.
    Sobre las posibles contradicciones de mi trabajo sobre Alcázar de San Juan también haré un resumen del trabajo que estoy trabajando sobre sus dos primeras salidas que vienen bien para posibles dudas, pero que es el mismo Cervantes quien nos da toda la información, solo hay que leer. Pero como anticipo de todo esto:
    Don Quijote se encuentra de frente con los frailes de San Benito y la comitiva de vizcaínos de frente cuando va hacia Puerto Lápice, por lo tanto este encuentro se produce al sur de Puerto Lápice. Y esto solo ocurre porque desde Campo de Criptana, por no pasar por Alcázar de San Juan para ir a Puerto Lápice (el camino más corto y lógico pero que le llevaría por su pueblo del que había salido de noche para no ser visto) se van entre las sierras de Herencia, donde pasan la noche entre encinas hasta llegar al camino real, a unos kilómetros desde donde lo descubre. ¡¡Claro que no pasan por Alcázar!!, pero bueno ya saldrá publicado de mejor manera.
    Y lo de el sol a soslayo al llegar de madrugada ante los molinos, solo hay que ir por el camino de los molinos de Alcázar a Criptana, el camino que sale del camino de Toledo a Murcia a pocos kilómetros de salir de Alcázar, hacia el noreste,…
    Y al volver hacia Alcázar, como volvían desde Barcelona, por el camino de Campo de Criptana, pues no se ve Alcázar hasta que subes una cuesta. Pero si no vais por el camino, como fue don Quijote, con venir por la propia carretera tampoco se ve Alcázar hasta que subes la cuesta de la Cañamona…

  4. Miguel Román dijo:

    Y, digo yo, ¿no estarán vuesas mercedes tomándose esto demasiado a pecho?

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