La cueva de Medrano ¿Engendró aquí Cervantes el Quijote?

Había pasado muchas veces por Argamasilla de Alba para ir a las Lagunas de Ruidera, pero no había puesto nunca el pie en sus calles. ¡Cuánto me había perdido!

Cervantes si lo hizo, o al menos tuvo que hacerlo para conocer a “Los Académicos de la Argamasilla, lugar de la Mancha, en vida, y muerte del valeroso don Quijote de la Mancha. Hoc scripserunt”. Sin duda estos personajes, en la vida real, tuvieron algún contacto más o menos estrecho con Cervantes, pero esto es “harina de otro costal”, como diría Sancho Panza o cualquier vecino de Argamasilla.

Detalle del capítulo LII de la primera edición de 1605

Detalle del capítulo LII de la primera edición de 1605

 

Me invitaron unos amigos a la presentación de sus libros cervantinos que tendría lugar en la Cueva de Medrano, de este lugar manchego. Mis amigos, Jesús Sánchez y Alfredo Barbero, presentaban dos trabajos alusivos contra la pretendida teoría “científica” del señor Parra Luna, que desde hace diez años intenta convencernos, y así seguirá, de que don Quijote y Sancho salieron de un lugar de la Mancha llamado Villanueva de los Infantes. Fue este acto el pretexto para visitar este lugar que está tan cerca de Alcázar de San Juan y que quizás por esta cercanía mi visita se demoraba en el tiempo. A veces a lo cercano no se le da la importancia que realmente tiene.

Aparqué mi vehículo y pregunté a un vecino, que por allí cerca encontré, por la Cueva de Medrano. Con meridiana claridad manchega me indicó que estaba muy cerca de la casa que la alberga: “Siga esta misma calle y como a unos cien metros a la izquierda verá la casa”. Mi sensación fue que a cualquiera que preguntase por allí, me indicaría perfectamente donde se encontraba dicha Cueva de Medrano, yo creo que hasta la consideran una vecina ilustre de Argamasilla de Alba.

Unos minutos antes del inicio de la presentación de los libros, que se iba a realizar en un salón de actos de esa misma casa, bajé a su cueva por una escalera de piedra caliza desgastada por el paso de los siglos y las miles de personas que lo hacen cada año. Sentí un ligero escalofrío, en esta época del año, último día de la primavera pero una tarde muy calurosa, una cueva en la Mancha está a una temperatura mucho más baja que en el exterior.

En la Cueva de Medrano (Argamasilla de Alba, 20 de junio de 2015)

En la Cueva de Medrano (Argamasilla de Alba, 20 de junio de 2015)

 

Pero también este escalofrío lo sentiría en pleno invierno, pues la sensación de estar donde la tradición, otra vez la tradición que muchos quieren desoír, dice que en este mismo lugar fue donde Cervantes engendró el Quijote, es la verdadera causa. Algo parecido me pasa cuando recorro las calles de El Toboso, contemplo los molinos de viento de Campo de Criptana o paso por delante de la pila de bautismo en la iglesia de Santa María, donde la tradición alcazareña también dice que se bautizó a Cervantes, y en la que hace cincuenta y cuatro años me llevaron a bautizar mis padres.

No hay registros oficiales de que Miguel de Cervantes Saavedra estuviese preso en esta cueva, ni se conserva una carta que desde la propia cueva-cárcel de Argamasilla de Alba escribiera a su tío Bernabé Saavedra, natural y vecino de Alcázar de San Juan, para que intercediese por él, como también la tradición dice haber leído, y perdido en algún traslado de documentos. Esta tradición ha hecho que por Argamasilla de Alba hayan pasado multitud de personas, de toda índole, para visitar esta cueva-cárcel y conocer la idiosincrasia propia de la Mancha, y también la de aquellos Académicos de la Argamasilla, que quiso Cervantes que apareciesen al final de la primera parte del Quijote, y cuyos nombres, o motes como conocemos por esta Mancha nuestra a los sobrenombres, han pasado a la historia de la literatura. Estos eran Los Académicos de la Argamasilla: El Monicongo, El Paniaguado, El Caprichoso, El Burlador, El Cachidiablo y El Tiquitoc”.

¿Compartieron cárcel estos personajes argamasilleros con Cervantes en aquella cueva, que dejaran en él tan profundo poso como para inmortalizarlos en el Quijote? La ambigüedad o ironía de Cervantes es tan sutil que bien pudo ser así.

Esta pregunta quizás también se la han hecho cuantos han estado en la Cueva de Medrano o escuchado las historias que se cuentan de los  Académicos, siguiendo, o intentando seguir, los pasos del hidalgo manchego y han llegado hasta Argamasilla de Alba. Los españoles José Giménez Serrano, José Martínez Ruiz “Azorín” y Daniel Vierge, el nicaragüense Rubén Darío, el americano Jaccaci, el irlandés Walter Starkie o el inglés Rupert Croft-Cooke, son algunos de ellos, que además nos dejaron escritas o dibujadas las sensaciones que en ellos produjo su estancia por la patria de don Quijote, la Mancha. Viajes que hicieron  durante los siglos XIX y XX.

Durante el mes de marzo de 1905, Azorín publicó en el periódico El Imparcial una serie de artículos con sus vivencias por la Mancha que describe Cervantes en el Quijote, que más tarde se han conocido como La ruta de don Quijote. En uno de sus artículos compara a cinco vecinos de aquella Argamasilla “como los actuales académicos de Argamasilla”. En casa de don Cándido, el clérigo, Azorín le dice que ha “estado esta mañana en la casa que sirvió de prisión a Cervantes…”.

Unos años antes tenían pensado viajar juntos por la Mancha de don Quijote, el escritor americano August Jaccaci y el pintor español Daniel Vierge. Pero Vierge se adelantó un año, y en 1893 junto con su mujer y el pintor ciudadrealeño Carlos Vázquez dibuja escenas manchegas en su recorrido por esta parte de la Mancha, sirviendo algunos para ilustrar el “libro de viaje” que un año después haría su amigo Jaccaci. “On the Trail of don Quixote”  fue el título con el que Jaccaci nos dejó su experiencia por esta tierra. Aunque hay una primera traducción al español de Ramón Jaén, es el magnífico estudio y traducción de la obra de Jaccaci, “Un americano en La Mancha tras las huellas de don Quijote”, de Esther Bautista Naranjo (Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, Universidad de Castilla-La Mancha, 2010) la que nos aporta todos los matices necesarios para comprender el viaje de Jaccaci y sus sensaciones, tanto de los lugares como de sus gentes.  Y es de la que extraigo estas siguientes notas.

Había llegado Jaccaci a Argamasilla, y al poco de instalarse en la posada “Parador del Carmen, Casa Gregorio”, el posadero ya le indica “¡Ah! Y también le vamos a enseñar a usted la prisión donde Cervantes escribió el libro”. Y Jaccaci visitó la casa de Medrano y su cueva, y nos la describe así: “La principal gloria de Argamasilla es la Casa de Medrano, una sólida casa de piedra cuya distribución es posiblemente la misma que cuando Cervantes estuvo encarcelado en su cueva, aunque con el tiempo se ha deteriorado. Poca duda hay de que este es el mismo lugar donde surgió la idea del libro, que fue “engendrado en una cárcel”. De unos siete metros y medio por dos y medio, y más de dos metros de alto, con un simple agujero como ventana. Esta insalubre celda es tan oscura que cuando se cierra la puerta original, que aún se mantiene en parte, con sus abrazaderas y clavos de hierro, la oscuridad es tal que parece imposible que Cervantes fuera capaz de escribir ahí.”

Dibujo de Daniel Vierge de la entrada a la cueva en la Casa de Medrano, realizado el 6 de octubre de 1893, anotando: "Cueva donde estuvo preso y escribió Cervantes en libro"

Dibujo de Daniel Vierge de la entrada a la cueva en la Casa de Medrano, realizado el 6 de octubre de 1893, anotando: “Cueva donde estuvo preso y escribió Cervantes en libro”

 

Argamasilla de Alba, El Toboso, Campo de Criptana con sus molinos de viento y Alcázar de San Juan, el Lugar de don Quijote, son lugares manchegos que bien valen una vista conjunta, pero sin prisas. Y desde donde se puede recorrer parajes que Cervantes conoció y quiso perpetuar, como las Lagunas de Ruidera o la cueva de Montesinos.

Todavía hay en el mundo lectores del Quijote que piensan que la geografía que describe Cervantes es ficción, como sus personajes. Cervantes creó de su ingenio personajes, aventuras, encantamientos y locuras para dejarnos imperecedero su poso de gran sabiduría cotidiana, pero aprovechó con gran sencillez los lugares, caminos y parajes manchegos, que tan bien conocía, para enmarcar en ellos la obra. ¡El Quijote es una obra de ficción en una geografía real! ¡Qué gran privilegio tengo de vivir en ella!

Había pasado muchas veces por Argamasilla de Alba para ir a las Lagunas de Ruidera, pero no había puesto nunca el pie en sus calles. ¡Cuánto me había perdido!

Acabo este artículo como lo empecé, sintiendo mucho como estando tan cerca de un lugar tan cervantino nunca había estado en él. ¡Tengo que volver pronto!

 

                            Luis Miguel Román Alhambra

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5 respuestas a La cueva de Medrano ¿Engendró aquí Cervantes el Quijote?

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  2. Odiseo dijo:

    Señor Román, si no le importa, permítame dar a conocer aquí una propuesta del Planetario de Pamplona para dar el nombre de Cervantes y de sus personajes de El Quijote a una estrella de la constelación Ara similar a nuestro Sol y a sus cuatro planetas extrasolares conocidos, y que los interesados en Cervantes y su obra apoyen dicha propuesta si lo desean. Más detalles en:

    http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/estrella-cervantes-llevar-nuestra-cultura-a-las-estrellas.html

    Gracias y saludos.

  3. No conocía esta propuesta a la que me sumo sin lugar a dudas y me alegra enormemente. Esto quizás no sea muy importante para muchos españoles, pero si para casi todo el mundo, todo el mundo y sus países, que reconocen a Cervantes y su obra más importante como esenciales en la literatura, no solo en español, sino universal.
    Alguien ha contado los nombres que aparecen en el Quijote, pero usando solo los más frecuentes, incluido Rocinante, ya tenemos una parte del universo conocido con nombres muy conocidos. Quizás así nos llamara mas la atención la astrología a muchos y no con nombres en clave que difícilmente llaman la atención. ¡¡Una estrella llamada Dulcinea!!

    • Odiseo dijo:

      Hola,
      sólo para hacer saber que oficialmente desde ayer la estrella mu-Arae tiene el nombre “Cervantes” y los cuatro planetas que orbitan en torno a él se conocen ya como “Quijote”, “Rocinante”, “Sancho” y “Dulcinea”,

      http://estrellacervantes.es/

      Enhorabuena a todos y saludos.

  4. Gracias por tu interés y enhorabuena a todos los lectores del mundo cervantino. Saludos.

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