LA IMAGEN DE LA MANCHA, JULIO

que había ido por aquel tiempo a segar a Tembleque…

imagen julio revEs julio, verano en la Mancha, y es tiempo de la siega del cereal en Alcázar de San Juan y en toda la Mancha. Sancho se excusa, en el cuento que estaba contando a los duques, de no haber estado presente en la muerte de un hidalgo, vecino suyo, debido a que había ido por aquel tiempo a segar a Tembleque. En esta tierra las cosechas se malograban, casi todos los años, por la sequía, tormentas de agua y granizo, o por plagas de langosta que arrasaban términos enteros. Los agricultores a jornal, como Sancho Panza, en época de siega, cuando en su pueblo no había suficiente cosecha para dar trabajo a todos, iban a los pueblos cercanos que sí necesitaban mano de obra en la siega, como Tembleque. Pasaban semanas fuera de sus casas,  durmiendo en quinterías o casas de labor trayendo a casa los  jornales convenidos con los propietarios de los campos, que eran bien recibidos en sus casas para poder llenar sus desabastecidas despensas.

Desde mi cerro testigo, Montón de trigo, en mitad de este caluroso mes de julio, observo los campos amarillos recién segados, contrastando con los colores ocres de la tierra que se ha quedado en barbecho este año y los verdes de las viñas que ya inundan con fuerza la Mancha. En este mismo mes sitúa Cervantes la primera salida de don Quijote de su pueblo camino hacia la venta de Manjavacas, en Mota del Cuervo, donde después de un intenso día de camino, y calor, llegó al anochecer. Esta es la misma imagen de los campos manchegos que vio don Quijote sobre su querido Rocinante.

Desde este mirador inmejorable veo que en uno de los “peazos” de tierra ya se han hecho las alpacas de paja que servirán para dar de comer al ganado o servir de cama a los rebaños de ovejas en los rediles manchegos. A lo lejos una de esas casas de labor, ya casi en ruinas, que usaban los agricultores para pasar los días.

alpacas de paja_revSon las nueve de la mañana y comienzo a dar un paseo por el camino, huele a paja. La poca humedad de la noche deja un olor intenso a paja. Creo que estoy solo, pero no es así, estoy siendo observado por una de las aves más increíbles que hay, el cernícalo primilla, capaz de quedarse inmóvil en el aire, de cara al aire,  esperando a su presa, normalmente un ratoncillo que se apura para comer algunos de los granos que han quedado durante la siega antes de meterse en su agujero. Me encuentro a unos centenares de metros de la Laguna de Salicor, uno de los humedales de la Mancha y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Casi en extinción, este pequeño halcón, ha conseguido reponerse gracias a su protección y hoy es posible verlo “flotar” cara al viento predominante en la Mancha, el solano, viento del Levante. Nos miramos, y desde su atalaya de paja levanta el vuelo y al poco tiempo me sobrevuela, durante un instante parece que la gravedad no existe para él y se aleja en busca de su almuerzo, o el de sus crías.

cernicalo_revVuelvo a casa y rebusco en las fotografías de la familia, especialmente de la de mi mujer, agricultora como la de Sancho Panza, y encuentro la de mi suegro, Julián, en la era familiar, con el carro sin la mula cargado de paja y espiga, increíblemente colocada y atada, para comenzar su descarga y la trilla, donde quedará separado el grano de la paja.

carro de espigas_rev

Sigo mirando fotografías de mi familia, de mi abuelo Juan, pastor de cabras, y encuentro la de mi madre sentada en una trilla conducida por su tío Miguel, el huertero como se le conocía. Con mi madre están mis tres hermanos mayores, Juan José, Javier y Epi, y, según me dijo ella, yo también iba subido ya en la trilla. Unos meses después nacía.

Trilla_rev

Ahora recuerdo uno de los consejos de don Quijote a Sancho Panza, y me lo aplico: ¡Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores!

El mes de agosto volveré a las viñas que están junto a Montón de trigo, los racimos estarán ya casi maduros, el vino del 2018 se está gestando.

                                                                                       Luis Miguel Román Alhambra

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