LA MANCHA VISTA POR ESQUIVEL

CAP 1. ERMITA DE SANTA ANA (EL TOBOSO)

Estado actual de la ermita            El Maestro Esquivel, cuando recibe el encargo del rey para “que anduviese por todos estos sus reinos mirando por vista de ojos todos los lugares”, tiene los mayores conocimientos matemáticos y cartográficos que en Europa existían en la mitad del siglo XVI. Construye para este trabajo una dioptra para medir ángulos horizontales, un gran limbo horizontal de madera graduado en 360º, similar a la que dibujó en 1550 Juan Rojas Sarmiento en su Commentariorum in Astrolabium, aunque la podemos imaginar aún más grande porque necesitaba, según las crónicas, una mula para su transporte.

medicion de angulos            El limbo estaba dividido en cuatro cuadrantes con puntos de origen que coincidían con los puntos cardinales: Septentrión (Norte), Meridiana (Sur), Oriente (Este) y Poniente (Oeste). Según podemos deducir de las anotaciones cada cuadrante lo dividió en dos partes de 45º y desde cada punto de origen a cada medio cuadrante lo dividió y numeró de 0º a 45º. Sobre el eje del limbo situó una aliada de pínulas, un visor. Para realizar la medida había que situar el instrumento en un punto, nivelarlo y orientarlo, haciendo coincidir el Septentrión del instrumento con el norte magnético por medio de una brújula. Dirigiendo el visor hacia un punto significativo, normalmente cerros cercanos o a las torres de las iglesias de los lugares visibles, Esquivel anotaba en su libreta de campo los grados de declinación con en punto de origen obtenido en la observación.

detalle de los papeles de esquivel-latitud-longitud-lugares            Para situar muchos lugares principales, en latitud y longitud exacta, Esquivel utiliza un astrolabio. Estos lugares serán los puntos fijos en el mapa desde donde trazar las líneas obtenidas en sus observaciones acimutales, y de esta manera triangularía todo el terreno, situando exactamente en un mapa cada uno de los lugares y puntos singulares como nunca hasta ese momento se había hecho en España.

            Con este voluminoso instrumento, además de brújulas, astrolabios y cuadrantes, sube a la torre de la iglesia de San Antón de El Toboso desde la cual divisa hacia el sur un cerro del que destaca una construcción perfectamente visible, es la ermita de Santa Ana. Para situarla orienta el instrumento y toma el ángulo que marca el visor anotando “… questa del Tovoso del md. Alpo. 3 gr. l ½.”. A 3º desde el sur hacia el oeste está el siguiente punto hacia donde se dirigirá con todo su equipo.

Torre de la iglesia El Toboso_camino            Cuatrocientos sesenta años después hago el mismo camino que el Maestro Esquivel hizo desde El Toboso. Salgo de la villa de Dulcinea por el Camino del Lugar Nuevo (Argamasilla de Alba). Durante un tiempo recorro parte del Tramo 1, De Toledo a San Clemente por El Toboso y Belmonte, de la mal planificada y peor gestionada RUTA DE DON QUIJOTE, inaugurada por la JJCC de Castilla-La Mancha en 2005 a bombo y platillo, y catalogada como Itinerario Cultural Europeo, hasta que por su deterioro y falta de mantenimiento a los pocos años fue retirada vergonzosamente de tan distinguida lista.

camino a santa ana            La ermita está siempre a nuestra vista y no es necesario ningún tipo mapa, solo hay que ir hacia ella, nos atrae como un imán. A medio kilómetro de llegar ya es visible el estado de total abandono. El Maestro Esquivel la tuvo que ver en su esplendor. Una construcción con planta de cruz latina de estilo renacentista, de gruesos muros de piedra y sillares en las esquinas, cubierta de teja árabe, sin duda le llamaría la atención en esta parte de la Mancha y tan apartada de El Toboso. La misma imagen de ella la guardó en su retina Miguel de Cervantes, ya que desde el camino que une El Toboso y Argamasilla de Alba, su visión es compañera de viaje durante muchos kilómetros.

Desconozco su propiedad, privada o pública, pero es lamentable su estado y los signos evidentes de haber sido expoliada. Hoy, entre sus piedras, entiendo por qué está en la Lista Roja del Patrimonio en peligro, elaborada por Hispania Nostra. Aún quedan dos arcos en pie, pero si nadie lo remedia estos caerán y con ellos buena parte de sus muros.

            Lo que sigue siendo fascinante es el paisaje de la Mancha desde este altozano de poco más de cuarenta metros de altura. Merece la pena subir a este pequeño cerro para contemplar 360º de horizonte manchego totalmente plano, el mismo horizonte que vio el Maestro Esquivel mientras montaba, nivelaba y dirigía su visor hacia los muchos lugares que desde aquí es posible divisar.

Detalle papeles desde santa ana            En el folio 211 de Los papeles de Esquivel están las anotaciones de las visualizaciones que desde este cerro se anotaron en 1555: Pedro Muñoz, Socuéllamos, Las Mesas, Mota del Cuervo, el castillo de Puebla de Almenara, Villanueva de Alcardete, Quintanar de la Orden, Miguel Esteban, La Puebla de Almuradiel, La Puebla [Villa] de Don Fadrique, Villacañas, la ermita de San Antón de Lillo y Villarrobledo. Un guía local le acompañó hasta este cerro y le indicó la dirección y nombre de los lugares que desde allí se llegaban a ver, que como podemos comprobar hay algunos a mucha distancia de este cerro, como Villarrobledo a 40 kilómetros.

Puebla Almuradiel_quintana

El Toboso-Mota

pedro muñoz

Virgen de Criptana

miguel esteban

            Estoy en la Mancha más cervantina, entre los cuatro lugares nombrados en el Quijote: Tembleque, Quintanar de la Orden, Argamasilla de Alba y Puerto Lápice, a un paso de El Toboso y de los molinos de viento de Campo de Criptana. Hoy el color de la Mancha, es verde y amarillo. Verde por las viñas que están terminando de madurar sus frutos y amarillo por los campos de cereal recién segados. Algún toque ocre desvela un peazo de tierra en barbecho. Dentro de unos meses estos colores serán otros muy distintos, no así su horizonte que seguirá siendo completamente plano, increíblemente plano. Este es el escenario principal del Quijote.

            Bajo de este suave altillo manchego y en pocos minutos llego a Alcázar de San Juan, el Alcázar de Consuegra que conoció el Maestro Esquivel, el Corazón de la Mancha de hoy. ¡Que privilegio tengo de vivir en esta comarca cervantina! Mi siguiente lugar, desde el que miraré el paisaje manchego, será al que el propio Esquivel se dirigió después de dejar esta ermita de Santa Ana de El Toboso en 1555, “a una puente questa en Zancara questa del Campo de Critana…”. “Una puente”, sí, en femenino, es la puente de San Benito, en Campo de Criptana.

                                                                                   Luis Miguel Román Alhambra

 

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2 respuestas a LA MANCHA VISTA POR ESQUIVEL

  1. Marciano Ortega dijo:

    Interesante trabajo Luis Miguel, nos acercas un dato más a la historia de El Toboso y de La Mancha en la época cervantina, por aquél entonces el Común de la Mancha. Gracias por tu trabajo e las imágenes.

  2. Pingback: La Mancha vista por Esquivel - Grupo de Estudios del Campo de San Juan en La Mancha

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