LA MANCHA VISTA POR ESQUIVEL (II)

PUENTE DE SAN BENITO (CAMPO DE CRIPTANA)

puente de san benito

            En verano inicié mi viaje por la Mancha siguiendo los pasos del Maestro Esquivel desde la ermita de Santa Ana, en el término cervantino de El Toboso. La siguiente anotación, en el folio 211, corresponde a la realizada por Esquivel desde “una puente questa en Zangara questa del campo de critana del m. al or. 31 gr. le. 1¼.”. Este puente en el río Záncara, en el término municipal de Campo de Criptana, es el conocido desde antiguo como la puente de San Benito.

papeles de esquivel 211             Hoy no subo a un cerro o un altillo sino que contemplaré la imagen de la  Mancha que vio Esquivel desde “una puente”. Hoy puede parecer extraño poner el artículo femenino a “puente”, pero en el siglo XVI así se definía, e incluso se ha usado este topónimo en mapas hasta casi nuestros días. Cervantes en el Quijote también así lo escribe, como por ejemplo:

Y este Diego García de Paredes fue un principal caballero, natural de la ciudad de Trujillo en Estremadura, valentísimo soldado, y de tantas fuerzas naturales que detenía con un dedo una rueda de molino en la mitad de su furia, y puesto con un montante en la entrada de una puente, detuvo a todo un innumerable ejército que no pasase por ella (I, 34)

Porque querer dar a entender a nadie que Amadís no fue en el mundo, ni todos los otros caballeros aventureros de que están colmadas las historias, será querer persuadir que el Sol no alumbra ni el yelo enfría ni la tierra sustenta; porque ¿qué ingenio puede haber en el mundo que pueda persuadir a otro que no fue verdad lo de la infanta Floripes y Guy de Borgoña, y lo de Fierabrás con la puente de Mantible, que sucedió en el tiempo de Carlomagno, que voto a tal que es tanta verdad como es ahora de día? (I, 49)

minuta del puente

campo de criptana

            A este puente llego dejando atrás la villa, cervantina y molinera, de Campo de Criptana siguiendo el antiguo Camino de Campo de Criptana a Argamasilla de Alba o Lugar Nuevo, aunque una vez atravesado se podía continuar también hacia Cervera, hoy Alameda de Cervera, y a Socuéllamos. Se aprecian bien los molinos de su sierra, solo unos pocos de los más de treinta que tenía en sus cerros cuando Cervantes se fijó en ellos para enmarcar la famosa batalla de don Quijote contra uno de ellos.

puente de san benito 2

            Hoy el camino asfaltado no pasa por encima del antiguo puente sino que lo hace  por una variante para preservarlo del excesivo peso de camiones y remolques agrícolas, aunque el deterioro de parte del puente y sus barandillas es más que evidente. Parte de la barandilla de forja ha desaparecido ya y algunas de las piedras de los arcos están a punto de caerse junto con el arco entero si no lo remedia nadie. ¿De quién es la responsabilidad sobre este antiquísimo puente? Lo que sí es incuestionable es su dejadez. La ermita de Santa Ana casi ha desaparecido, ¿pasará lo mismo con estas centenarias piedras labradas magistralmente por canteros manchegos? Hoy no es un paso importante, pero si lo es su historia y su forma, parte de la morfología de este paisaje que se debe de conservar para disfrute de generaciones venideras.

deterioro puente 1

deterioro puente 2

            Este puente de ocho ojos, de origen romano, ha sido muy utilizado hasta el siglo XX. En tiempos del Maestro Esquivel, y de Cervantes, formaba parte de una de las variantes del Camino de Toledo a Murcia o Camino de la Seda. Muy destacado su uso en el siglo XVI, es nombrado en las contestaciones que Campo de Criptana hace en sus Relaciones Topográficas mandadas hacer por el rey Felipe II, siendo un punto estratégico en las comunicaciones por esta parte de la Mancha. En aquel año de 1575 “la puente” estaba en reparación. Esquivel estuvo sobre “la puente” veinte años antes, en 1555:

Hay una puente en este río de Záncara a una legua de esta villa; está por acabar, hízola esta villa. Que vienen en tiempo que corre el río, que vienen a pasar por ella los carreteros que vienen de los reinos de Murcia y Valencia a Toledo, y de Toledo a estos dos reinos…

            Por el gran uso que se le daba a este paso privilegiado del río Záncara  entre norte y sur, este y oeste de la Mancha por carreteros y arrieros sus reparaciones fueron varias y costosas, especialmente para las arcas municipales, como así constan en los archivos de Campo de Criptana y en el Archivo Histórico Nacional. Debía de ser peligroso su paso que a finales del siglo XIX el ayuntamiento de Campo de Criptana decidió instalarle una robusta barandilla de hierro fundido que casi ha llegado integra hasta un siglo después.

campo de criptana desde puente

pedro muñoz

cervera

herencia

alcazar

            Esta imagen hacia Alcázar de Consuegra, hoy Alcázar de San Juan, es muy interesante, porque aunque la distancia es de unos catorce kilómetros no se ve, ni en un día despejado como este frío día de primeros de enero. ¿Cómo pudo el Maestro Esquivel dirigir hacia allí sus instrumentos y anotar: “alcazar de consuegra del po. (poniente) al s. (septentrión o norte) 24 gr l. (leguas) 1⅔”. Solo con un guía local podía saber que detrás de ese cerro de San Antón  estaba Alcázar de Consuegra y hacia allí dirigió su mirilla. Como también la distancia, que era aproximada pues la forma que dispuso Esquivel para el trazado y dibujado de un lugar en su mapa fue por triangulación desde diversos puntos de observación. Sin embargo la medición del ángulo es muy precisa. Teniendo en cuenta la declinación variable del norte magnético con respecto al norte  geográfico en aquella época, unos 8-9 grados hacia el Este, podemos apreciar como máximo un error de 1 grado con respecto a la observación que anotó Esquivel. Sobre un Mapa Provincial de Ciudad Real del IGN medimos un ángulo de 23º del Oeste al Norte.

mapa declinacion

            También hoy vemos cuatro molinos de viento que tampoco pudo verlos el Maestro Esquivel, ni Miguel de Cervantes, sencillamente porque en 1555 no existían. Alcázar de Consuegra pertenecía a la Orden de San Juan y su prior no autorizó la construcción dentro de sus límites hasta finales del siglo XVII. La explicación es fácil de entender, el prior de la orden era el propietario de los muy productivos molinos de agua que disponía en Ruidera y solo denegando la construcción de molinos de viento en su territorio obligaba a desplazarse, más de sesenta kilómetros, a los agricultores con su grano para moler. Cuando percibió que en la vecina villa de Campo de Criptana, de la Orden de Santiago, los mismos vecinos e instituciones religiosas de Alcázar promovían la construcción de muchos molinos donde ir a moler su grano como también las villas sanjuanistas de Quero, Herencia, Villafranca, Camuñas, Villacañas o Tembleque, dio su consentimiento, al menos cobraría por las licencias de construcción y las moliendas. Este es el motivo por el que en Campo de Criptana se construyeran en la segunda mitad del siglo XVI tantos molinos de viento, muchos más de los necesarios para sus cosechas, y fueran vistos y escogidos como el escenario de la batalla de don Quijote con uno de ellos.

            Pero sí vio Esquivel este mismo horizonte y la luz que hoy vemos desde “la puente de San Benito”. La morfología del paisaje ha cambiado, el plano es el mismo, pero los edificios y los usos del suelo han evolucionado por las necesidades de los agricultores y ganaderos. En lugar de chozos o apriscos vemos construcciones de obra acondicionadas para las nuevas tecnologías, y en lugar de monte cubierto de encinas, hoy vemos solo grandes parcelas dedicadas a diversos cultivos, no solo de cereales, al contar con profundos  pozos e instalaciones eficientes de riego.  Sin embargo, este antiguo recurso para vadear el Záncara sigue aquí, y tenemos la obligación de conservar e incluso, como he hecho yo, venir a observar desde aquí la imagen real, o encantada, de la Mancha, la misma que vio Esquivel y Cervantes. Un modesto recurso cultural y turístico, excelente como punto de observación del paisaje como ya lo anotó el Maestro Esquivel en mitad del siglo XVI.    

                                                                    Luis Miguel Román Alhambra

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2 respuestas a LA MANCHA VISTA POR ESQUIVEL (II)

  1. Félix Patiño Galán dijo:

    Sereno, documentado y científico. Como siempre, disfruto y aprendo con tus escritos Luis Miguel. Gracias y enhorabuena.

    • Gracias, Félix. El Maestro Esquivel seguro que se fue “encantado” de su paso por la Mancha. Pocos años después fue Cervantes. Gracias a ellos hoy estamos disfrutando de la Mancha.

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