LA MANCHA VISTA POR ESQUIVEL (III)

El Maestro Esquivel recurría, la mayoría de las veces, a las torres de las iglesias como el lugar para hacer sus observaciones. Los instrumentos, diseñados por él mismo, eran montados y desmontados en cada una de las observaciones. Dioptra y nivel, entre otros instrumentos, eran subidos y bajados a las torres de las iglesias por sus ayudantes. En Campo de Criptana, antes de ir a «la puente» de San Benito, Esquivel realizó sus mediciones desde la torre de su iglesia.

folio 22

Desde ella anotó en sus papeles los nombres de los lugares que veía y el ángulo preciso con respecto al norte magnético, para después en gabinete trazar las triangulaciones necesarias y dibujarlos en el mapa. La distancia, como en todas sus anotaciones, era la que aproximadamente le aportaba el guía local que le acompañaba, siendo un dato orientativo en su forma de trabajar sobre el mapa.

distancias de lugares

Quizá por lo llano y derecho de los caminos que en esta parte de la Mancha une a los pueblos, una legua en línea recta coincide con la distancia que en una hora se recorre andando o sobre una caballería al paso, aproximadamente seis kilómetros, aunque también en esta observación hay que poner muy buena nota al vecino de Campo de Criptana que con su experiencia de campo le indicó estas precisas distancias. Los lugares anotados son: Alcázar de Consuegra [de San Juan], Argamasilla de Alba, Villafranca, Villarta, Herencia y Arenas.

mapa con los lugares

Observando el mapa anterior puede llamar la atención que estando casi a la misma distancia Argamasilla de Alba y Tomelloso, y sin ningún relieve que impidiese su observación directa, este lugar no fuese anotado por Esquivel en sus papeles. La razón es sencilla: hoy Tomelloso es una ciudad manchega de unos 36.000 habitantes pero cuando Esquivel recorrió la Mancha era una aldea de Socuéllamos de «ochenta vecinos poco más o menos», unos 360 habitantes, como respondían a las Relaciones Topográficas en 1578.

Un día «de los calurosos del mes de julio» estoy recorriendo el camino de Campo de Criptana a Mota del Cuervo, antigua variante del Camino de Toledo a Murcia, y quiero ver el mismo horizonte que el Maestro Esquivel contempló desde Campo de Criptana. No voy a subir a la torre de su iglesia porque me he propuesto mirar la Mancha desde los cerros o puntos de observación que Esquivel eligió fuera de las villas y ciudades. Más razón si en Campo de Criptana hay un cerro singular desde el que puedo contemplar la misma imagen que vio Esquivel. Este cerro está situado a dos kilómetros al este de Campo de Criptana y en su cresta aloja al Santuario de Nuestra Señora de Criptana.

mapa ing santuario Dejo atrás las últimas casas de Campo de Criptana por el conocido Camino de la Virgen (39º 24ʹ 22.32ʺ N – 3º 6ʹ 50.33ʺ O), inicio del Camino de la Mota del Cuervo. Camino, entre la sombra de los árboles, dos kilómetros y a la derecha del camino está indicado el desvío al Santuario de Nuestra Señora de Criptana. Abandono una hora el Camino a Mota del Cuervo y subo a su altozano.

foto de la ermitaPor Francisco Escribano Sánchez-Alarcos, cronista oficial de la villa de Campo de Criptana, conocemos que el edificio se comenzó a construir en el siglo XVI en estilo renacentista sobre otro más pequeño de una nave con cubierta de madera, que ya existía dentro de un castillo que aquí había, y que «en los primeros años del siglo XVIII la ermita era dotada de un nuevo retablo, de estilo barroco […] el aspecto que presenta actualmente la ermita es el fruto de las reparaciones y restauraciones que se han efectuado a lo largo del tiempo»

Desde los muretes de una vieja muralla defensiva veo el inmenso horizonte de la Mancha y los lugares que Esquivel anotó en su cuaderno.

panorámica horizonte

alcazar desde arco

Desde una de las puertas de acceso de la muralla distingo los molinos de viento y el casco urbano de Alcázar de San Juan, y detrás Herencia y Villafranca. Estoy prácticamente en la misma latitud (39º 24ʹ 22ʺ) que la iglesia de Campo de Criptana (39º 24ʹ 20ʺ), por lo que esta imagen es la misma que Esquivel vio, aunque él no pudo apreciar los cuatro molinos de viento alcazareños porque el prior de San Juan aún no había autorizado su construcción, ¡faltaban más de cien años!

Como diría Sancho Panza: ¡no se me cuece el pan! Estoy deseando volver a Campo de Criptana y subir al siguiente cerro a contemplar la imagen de la Mancha. El mismo al que se dirigió el Maestro Esquivel después de bajar de su iglesia, «questa del campo de criptana del S. [Septentrión-norte] al po. [poniente-oeste] 38 gr. [grados] leg [leguas] 1/6».

                                                                             Luis Miguel Román Alhambra

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2 respuestas a LA MANCHA VISTA POR ESQUIVEL (III)

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